Utilidades mineras: separar la paja del trigo
Por Fernando Silva Abanto, Comité Regional de Cajamarca
El debate, en el Congreso de la República, sobre las modificaciones legislativas a la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas mineras no contrapone los contrapesos constitucionales laborales y regionales en este sensible tema.
En este debate se esta dejando de lado el rol de intervenir de los Estados para suministrar bienes públicos y crear condiciones para que los mercados operen, en tal sentido, el mandato constitucional de promover las condiciones de progreso económico y social buscan equilibrar tanto la eficiencia como la igualdad de una sociedad.
Cuando se generan conflictos entre eficiencia e igualdad como es el caso de las diferentes modificaciones realizadas al mandato constitucional de la participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas que prima? La libertad de ingresos o la igualdad de oportunidades y realizaciones?
Todo individuo tiene el derecho a iguales oportunidades y a realizarse, ese es el sentido institucional del Estado. Una persona producto de esta realización es capaz de participar en una empresa que brinda oportunidades remunerativas muy por encima del mercado promedio, donde además de los beneficios de la formalidad recibe dieciocho remuneraciones adicionales como es el caso de la minería ¿debería solidarizarse con el territorio de donde se extrae esta riqueza? ¿No estamos obviando en este debate que el principio de la libertad no tiene capacidad distributiva? En esta perspectiva, es a través de la política fiscal y el ámbito de los bienes suministrados públicamente que se refleja la forma en que cada sociedad busca la competitividad y la equidad, a través de la redistribución.
Desde esta perspectiva este es un tema que requiere mayor análisis, adicionalmente la profundidad del mismo debe significar la difusión y precisión de la administración real de los recursos de los gobiernos regionales a partir del canon y si con estos recursos es posible lograr equidad territorial de la sierra y la costa y la competitividad pertinente. Dado que fundamentalmente la minería se ubica en la sierra.
En ese sentido, los elementos que tienen orientar adecuadamente el debate legislativo acerca de las modificaciones en la participación de los trabajadores en las utilidades mineras son los niveles de ingresos de las actividades mineras vigentes en las localidades donde se desarrolla esta actividad, así como la evolución de las cotizaciones internacionales de los minerales como el oro, plata y cobre.
En el primer caso, los ingresos estimados por SASE para el año 2003 para la provincia de Cajamarca tienen las siguientes características. El ingreso promedio de la actividad de explotación de minas y canteras asciende a 1,623.04 nuevos soles. Respecto al agro representa mas de 8.45 veces, la ganadería 4,71 veces. La actividad manufacturera y la electricidad, gas y agua 4.66 y 1.87 veces respectivamente. Y respecto del promedio de la provincia 3.44 veces.
Estos datos no consideran la totalidad de ingresos que perciben el sector minero como son: doce sueldos, sueldo adicional por julio, diciembre y vacaciones. AFP, CTS. Beneficios por negociación sindical y adicionalmente dieciocho sueldos adicionales por el de DL 892. Por lo tanto, el ingreso promedio se diferencia sustancialmentre de aquellas actividades que no se encuentran en el mundo de la formalidad como son fundamentalmente el agro y la ganadería y donde se encuentra el mayor porcentaje de la PEA regional.
El otro elemento está relacionado a la evolución de las cotizaciones internacionales del oro, plata y cobre. En el primer caso la cotización del oro ha evolucionado desde fines de diciembre del año 2000 a fines de mayo del presente año en 3.3 veces. Para el caso de la plata en 3.59 veces y en el caso del cobre en 5.37 veces. Se estima que los costos de producción para los minerales mencionados se mantuvieron en los mismos rangos de producción de período tomado como referencia diciembre del año 2000.
Estos dos factores son los que explican él porque de las utilidades obtenidas y también los niveles de ingresos percibidos por los trabajadores de la actividad formal en la minería. El agotamiento del petróleo ha determinado que en el mismo período la cotización del barril se incremente de 15.9 a 132 dólares equivalente a más de 8.34 veces. Incremento superior a las cotizaciones de los minerales antes referidos, incidiendo en las utilidades pero no mermando esta.
Las utilidades obtenidas se distribuyen entre el Fondo de Solidaridad (2%), participación de los trabajadores (8%), impuesto a la renta (30%), impuestos a los dividendos (4%) y el saldo corresponde a los empresarios (56%).
El ocho por ciento se distribuye en un tope de 18 remuneraciones hasta 2,200 UIT y la diferencia se destina al FONDOEMPLEO y gobiernos regionales.
Esta relativa abundancia presente es insuficiente para financiar el desarrollo de regiones excluidas por los anteriores modelos de desarrollo. En esta perspectiva tienen que orientarse las modificaciones legislativas. Tienen que ser congruentes con la consolidación del proceso de descentralización pero basado en la responsabilidad fiscal y la implementación de mecanismos financieros que modifiquen una cultura patrimonialista y de dispersión de estos recursos.
La paradoja de los beneficios de este nuevo ciclo de bonanza internacional en países intensivos en recursos naturales como el Perú, ponen a prueba nuestro marco institucional, siendo necesario encontrar un balance entre eficiencia y equidad para encontrar medidas que promoviendo la igualdad no devengan en ineficientes, donde las políticas orientadas a fomentar la competitividad y la redistribución de ingresos se relacionen con los valores y la filosofía política imperante en nuestra sociedad, para de esta manera separar la paja del trigo.