¿Quién gobierna: la economía o la política?
Por Fernando Silva, miembro del Comite Regional de Cajamarca
Definitivamente el mensaje presidencial del 2008 no hace sino constatar que la economía es la que determina la conducta y decisiones políticas fundamentalmente de nuestros gobernantes y partidos políticos. En esta oportunidad se han hecho alocuciones a aquellas variables que generan confianza en los inversionistas y para ello adecuamos administrativamente nuestras políticas para conseguir tal objetivo como son el temor de la inflación, la suscripción de acuerdos comerciales y obtener el grado de inversión. Estas medidas si bien tienen el objetivo de prepararnos para una mayor competencia tienen el riesgo que nuestros productores enfrentarán a inversionistas mejor informados del mercado financiero, comercial y tecnológico y con un soporte institucional diametralmente distinto con el que cuentan sus potenciales competidores.
Si bien nuestro país empieza a tratar de
minimizar el efecto energético del petróleo, sin embargo, éste se realiza sin
una visión prospectiva y soberana donde la tasa de crecimiento que podamos
obtener tenga garantizado la provisión energética necesaria para sustentar este
crecimiento y posteriormente proveer los excedentes a otros países.
En este mismo orden de ideas, la inversión pública en infraestructura (vías, carreteras, electrificación rural, saneamiento, telefonía rural) tiene el objetivo de inclusión social? O estamos generando condiciones para las grandes inversiones? Además de no tener claridad en los objetivos a conseguir tenemos el inconveniente de la eficiencia de la coordinación intergubernamental, la misma que se ve severamente limitada por sistemas administrativos que lejos de generar efectos sinérgicos promueven la confrontación, adicionalmente, este tipo de infraestructura es compartido por los movimientos o partidos políticos respecto a la cohesión social y territorial que pueda tener? Conocen de las trabas burocráticas? O simplemente están a la espera de llegar al poder para incurrir en los mismos errores?
Desde el punto de la coordinación
intergubernamental se requiere un enfoque estratégico de allí la pertinencia
del Centro de Planeamiento Estratégico, de esta manera, desterraremos
estrategias basadas en influenciar a funcionarios determinantes en las decisiones
públicas. La mejor estrategia de negociación se dará sobre la base de un
consenso regional y/o local, haber definido su cartera de proyectos, mecanismos
de financiamiento y negociación, con lo cual se evoluciona de un estado basado
en la prueba error hacia uno más racional. Requerimos una reforma de Estado en
esta orientación y no construirla en el camino.
Los movimientos y partidos políticos son parte de la agenda de la infraestructura necesaria para la inclusión social y el desarrollo de los mercados? Tienen la información para una participación propositiva? Se han preocupado por tenerla? Forman parte de las gestiones que se realizan para conseguir estos objetivos? Sin un sistema institucional y político difícilmente podremos contribuir a generar los efectos redistributivos que tanto reclamamos, en ese sentido, los principales actores en el proceso de desarrollo deben estar a la altura de un ciclo económico prolongado, de lo contrario, el péndulo volverá a ser la constante en nuestro desarrollo.
El retorno del nacionalismo debe significar el reconocimiento de un escenario de transnacionalización, pero que necesita de una sociedad con instituciones capaces del ejercicio político que oriente su desarrollo sobre la base de prioridades consensuadas y capaz de implementarlas, para que de esta manera gobierne la política y no la economía.