Las incoherencias de la democracia representativa
Por Miguel Prialé Ugas, economista, coordinador de la Comisión Nacional de Economía de Fuerza Social
¿Es coherente que un congresista, elegido para legislar y fiscalizar,
acepte asumir una función ejecutiva, como el de Ministro de Estado o
Vicepresidente de la República? ¿Es coherente que ese
Ministro-Congresista siga teniendo voto en las sesiones del Pleno?
Pues
resulta que ambas situaciones son posibles y legales en el Perú. Pero
la discusión no es esa, porque sabemos que las normas no son sinónimo
de coherencia, aunque debería ser así. El hecho es que hemos tenido
Ministros congresistas, alcaldes Ministros, Presidentes y vice
Presidentes Regionales Ministros y, según la propuesta reciente,
también podríamos tener Congresistas Presidentes Regionales.
Ciertamente, en varios casos, es necesario pedir licencia pues es muy complicado asumir un cargo y luego retomar el que dejó.
Estos
esquemas poco ordenados a mi juicio, se observan en otros países.
Francia ha tenido y tiene Ministros que son Presidentes de Regiones o
Prefectos, y nadie ha protestado por esta facultad en la alta función
pública y la responsabilidad en la representación.
Pero algo no
termina de cuadrar en estas opciones, por lo menos, me deja una
sensación de incoherencia en estas reglas. Es claro que nadie puede
asumir estos cargos en simultáneo, de ahí la posibilidad de la
licencia, pero lo que no entiendo es que siendo un cargo elegido por
los ciudadanos, pueda ser susceptible de renuncia temporal o
permanente. Es decir, uno puede decirle a sus electores, sin mayor
cuestionamiento, señores renuncio a mi cargo porque me necesitan en
otro puesto en la función de Estado. ¿Eso es así?
Creo que una
función de representación, sea ejecutiva o legislativa no puede ser
abandonada, salvo problemas de salud o de delito grave, o por último,
revocatoria.
Por eso, creo que la función de congresista no
puede ser sujeto de licencia para asumir otra función, y creo además
que debe ser a tiempo completo como el de todo funcionario público,
salvo actividades de docencia o privadas que no tengan nada que ver con
el ejercicio de su función.
Me resulta por ello, difícil apoyar
la iniciativa para que los congresistas puedan postular a una
presidencia regional. Realmente, siento que esos congresistas le están
sacando la vuelta a sus electores, pues no terminarían el mandato por
el que prometieron trabajar. Y el otro elemento que da una mala señal
es que esto pretende ser implementado en el 2010, en clara muestra que
es una medida para intereses muy específicos de algunos congresistas.
El gobierno debería poner orden en sus huestes y dar el ejemplo. Será pedir mucho?
Publicado en el blog Espacio Libre:
http://espacio-libre-mp.blogspot.com/2009/12/las-incoherencias-de-la-democracia.html